1, 2, 3, 4…
…y con ustedes, un inmenso homenaje del tipo más aburrido de la literatura argentina al más tedioso de la literatura latinoamericana.
(¿Los dos son hijos de Forn?, ¿o nacieron como radículas de alguna extensión artrópoda que el gesellino perdió en sus improntas gestuales? Y ahora que releo: Villa Gessell… San Clemente…, ¿otro Eje del Mal?


Estimado Omar:
Recién esta mañana pude leer el artículo que usted nos señala. Es común que los diarios hagan elogios desmesurados de las escrituras de sus propios columnistas, pero en este caso me pareció fuera de toda proporción. A menos claro de que se trate de la novela del año. ¿Deberé leerla para comprobarlo? A priori, me causa sospechas, pero puede que sea un prejuicio. Nunca conocí, le aclaro, al Fresan escritor. El Fresan crítico me resulta muy interesante, salvo cuando apela al simil erudito (o pseudo erudito, mejor dicho). Me parece que las comparaciones sirven cuando todos sabemos de qué o quién se esta hablando. ¿Cuál es la gracia de los parangones con escritores o músicos que sólo los “happy few” han disfrutado?
Por lo demás, me sonó algo cómica la denuncia de que “hay muchos que trabajan para que Fresán no sea reconocido”. Digame, usted que conoce los entresijos de la Patria Literaria, ¿es así? ¿O bien se trata de la vieja y querida teoría de la conspiración?
Mis respetos y le agradezco el espacio para conversar sobre libros
G.B.
Guillermo, estimado:
Creo que el corredor iluminado de la intimidad literaria patriótica me ha sido negado por un velo conspirador: ¿cuántos trabajan para que yo no me entere de esas verdades por encima de toda erudición? ¿Serán los mismos que acosan el reconocimiento de Fresán? ¿Qué hay tan oculto que deban ocuparse en semejante empresa tantos sujetos tácitos? Ah, el misterio. Después aparece un buey corneta (Bioy, por ejemplo) y todas las sospechas resultan afirmaciones.
¿Novela del año? ¿Por qué no pensar cuántos años llevamos sin buenas novelas y nos encontramos, todas juntas, en uno solo? Cuántos escritores silenciados, obturados por la soledad, aislados, pensemos en ello. Por qué la ignorancia toma forma condenatoria…
Abrazo
O.