La privacidad del toro
Luego de 14 años sin víctimas fatales, la fiesta de San Fermín se cobró una vida. Cadena 4 difundió con lujo de detalles la cornada fatal en la yugular del humano afectado. Los medios periodísticos colocaron fotos de la víctima y se generó un debate.
Este blog se declara a favor de la preservación del derecho miura a reventar a quién sea y cómo sea. Al fin, ¿es a su naturaleza que un grupo de imprudentes lo espere en un corral con forma circuito de fórmula uno callejero? Y sin mencionar el circense acto de tauromaquia donde el sistema de sometimiento, tortura y ejecución, tiene como marco referencial al óvalo de Indianápolis.


Me recuerda las sabias palabras de Cordera: “no droguen más al toro, droguenme a mi”