Coronas sin laureles
Puede inferirse que la historia del Japón ha sido consecuente hasta el absurdo con el culto a la muerte en todas sus variantes, coronada en el sintoísmo estructural como sistema de sumisión. El artículo de Kazumi Stahl toma el poema épico de una lengua naciente y la novela de lectura obligatoria en la enseñanza infanto-juvenil (dos polos que hacen a la tradición). Extrañamente, la autora omite la encarnación cultural a la que pertenecen, aquella que hizo posible el absoluto abandono de la condición humana.


Escribe un comentario