La fórmula mágica de la vida

No se procura obtener la felicidad en el análisis, si no, como dice muy bien Freud, lo lograble a través del mismo es “pasar de la miseria neurótica a la infelicidad común”. Esa no es una frase cualquiera, “de la miseria neurótica a la infelicidad común”. Sin duda, porque el neurótico estima ser nocomún, en el sentido de constituir alguien especial, tal como lo pone de manifiesto su tradicional queja: “¿Por qué tuvo que pasarme esto a mí?”. Esa queja remite directamente a la cuestión edípica, ante la cual el sujeto se victimiza. La infelicidad común quiere decir lo siguiente: lo sucedido con mi vida no es tan malo, no es tanto peor que lo vivido por muchos otros. Muchos tienen una vida peor, muchos tienen una vida mejor, eso es indiscutible, pero la reclamación narcísico-neurótica sostenida en la creencia de que ocurrió con él el más desgraciado de los destinos posibles, lo cual debería haber sido muy distinto, configura una circunstancia a ser disuelta en el análisis.

Infeliz común: sin cura y con los bolsillos vacíos. Eso sí, mansito, onda Piero.

No todo requiere explicación, no todo entra por la ventana de la clínica. La oralidad enferma más allá de los controles del analista, del médico que escuchó la locura del otro. Lacan perdió el habla y hacía dibujos enlazando conceptos, Masotta cáncer de lengua, Freud de garganta.

René Lavand narra hasta eso imposible hecho ilusión, y el público (lectores atrapados por el reflejo de la baraja) abrió su mazmorra. En el circo de la existencia prefiero lo fantástico:

~ por OmarG en Julio 9, 2009.

3 comentarios to “La fórmula mágica de la vida”

  1. Otra anécdota maravillosa sobre un tahúr:

    http://www.youtube.com/watch?v=T4j10UIB8yQ

    fijate que la ironía está en la diferencia entre lo dicho y su significado. Me gusta esa idea del lenguaje como un gesto para sacudirse la ruindad del mundo.

  2. Psicoanálisis, pseudociencia con prestigio.
    El psicoanálisis se presenta a sí misma como una teoría y una técnica terapéutica. Sería aceptable como teoría si fuera suficientemente verdadera y como técnica si mostrara resultados contrastables (eficacia). Para que sea considerada una ciencia debería ser sometida al rigor del método científico, sin embargo el psicoanálisis no ha conseguido pasar esta prueba.

    Las tesis que sostiene el psicoanálisis son extrañas a la psicología, la psiquiatría y la biología, y a veces contradicen postulados de éstas. Por ejemplo, el psicoanálisis no encaja en la teoría del aprendizaje que es parte de la psicología. La proposición de la existencia del inconsciente no tiene base en la genética. La afirmación de que la agresividad es instintiva y universal, contradice lo que afirman la antropología y la etnología. La hipótesis llamada “complejo de Edipo” está, también en contradicción con la antropología. Al ser estas cosas puntos importante y fundamentales dentro de del psicoanálisis hace que ésta no pueda apelar a otras disciplinas científicas para validar la propia. Por lo tanto se la presenta como una alternativa a la ciencia.

  3. Qué maravilla René Lavand…

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