Alguien pedía por ahí…
que explicara cómo Aira se convirtió en el Gran Escritor Argentino. Y es simple. Alcanza con mirar el presente de manera torva. Por ejemplo, ¿quién será el heredero de Aira? La evidencia está descarnada, correcta, a manos de cualquier señora de country con inquietudes artísticas: Mairal, quien en el nombre lo contiene, entre la M y la L. Osvaldo ríe. Nosotros… silencio. Tumbas divertidas, ciegos rebeldes escupen parabrisas.

No, en serio, Omar, ¿estás haciendo un homenaje velado a Ramón Doll o simplemente te sale así? ¡Sos el genio del dedo señalador! Tu autoritarismo me emociona, que vuelva Tacuara! Genovese conducción!
Imposible que rinda homenaje a quien tuvo como continuador a Sbarra Mitre y el Colorado Jorge Abelardo Ramos. A éste último (que el Diablo guarda en el Averno con cuatro candados), con otros cuatro compañeros de laburo, le tomamos la editorial que tenía sobre Estado de Israel, primer piso, por falta de pago de sueldos. Lo tenías que ver al gallito enojado. A un socialista de la primera hora no le pueden hacer un paro y ocupación de la oficina!, gritaba el cabroncete. Finalmente nos pagó a todos, pero la indemnización, bah, el hijo, porque él tenía miedo que lo cagemos a palos. Tenía 21 años, y muy, pero muy pocas pulgas.
En cierta medida, tenés razón, me sale así. Pero trato de ponerle humor, pasa que a veces chorreo baba de alien. Nada de Tacuara ni Tacuarí ni Tatú Carreta. Nada de conducción, a mi me gusta mirar el paisaje, como Miss Daisy.