mnemocríticos
Alguien, por el ahí blogeril, escribió algo respecto a que los comentarios constituían la savia de los posts. Los alimentan y consolidan, relanzando el texto hacia otros. Multiplicación sin resultado preciso.
Ningún lector es la viuda de autor alguno, pero mientras los silencios complazcan la paz inútil de conciencias correctas, una forma de dividir las aguas es agitar el balde.
Ahora, esperemos que el rumor decante en las bendiciones sarlianas y píglicas.

me hacés acordar mucho a ramón doll.
Vos me hacés acordar a la mujer de Quintín, Flavia. Y eso es mucho peor que un insulto, mucho…
jaja, pero yo no soy flavita, omar doll.
malo, malo, malo ere !!!
http://es.youtube.com/watch?v=0AmOs-VU-8A