Pena del rápsoda
No tengo ganas de meterme en una discusión infinita. Más si no soy poeta, y nunca me pagaron por exponerme, ni siquiera como objeto de deseo (cosa imposible por esta impronta monstruosa). A lo que vine: quiero expresar mi total desacuerdo con el texto de Ponsowy. Macri (o el turístico Lombardi) es a la cultura lo que Tinelli a Stalker (La Zona) de Tarkovsky.

Pero habría que meterse (aunque a mí tampoco me dan ganas, la verdad). Porque aquello de separar el hacer “cultura” (obviando lo obvio que vos marcás sobre el cul-turismo macrista) del hacer “política”, es un tajo demasiado peligroso, además de erróneamente pánfilo. Entre otras cosas: fue un buen paragüas justificatorio repetidamente utilizado por muchos que publicaban “cultura” en los medios cuasi oficiales (o sea, casi todos) en la época del videlismo.