El Colón (o Colon) en los tiempos del Cólera (Buey)
A ver. Como anticipáramos en este espacio reducido (eso de las marcas hombre a hombre en alguna medida asfixia), Fogwill se convirtió en colaborador de la dictadura macrista de la Ciudad de Buenos Aires. O lo que es peor: en bastonero de las tropas policiales gerenciadas desde un concepto country, excluyente, preferencial, racista y represor. Y no se trata de una cuestión ideológica, sino práctica: la caja macrista es suntuosa, y bueno, el dinero mueve montañas y arrastra multitudes. Qué tanta idea o ética, palabras bastardas, antiguas, fuera de contexto en este siglo tan, tan, tan moderno, hiperconectado, casi vorágine de la lucidez en marcha. Pero cuidado, el cartón no está lleno del todo. Si vamos a ganar espacio, a realizar rosca para seguir robando del erario público, el invitado de honor (presentación de libro con favor se paga), en la cuestión blogs, es nada menos que Quintin Forrontino. Pasen y vean:


No sera estrictamente un tema cultural, pero igual tengo que preguntarlo, cuantas mujeres tendran que ser cagadas a palos para que Quintin tenga ese pulpito desde donde promover sus boberias?
http://www.pagina12.com.ar/diario/sociedad/3-100943-2008-03-19.html
(Estoy indignada por ese tema, como puede ser que alguien, cualquiera, participe de eventos organizados por un gobierno como el de Macri?)
Querido Omar: quiero recordarte que Quintín&Cia no sólo comen de la caja de Macri, también han recibido sus contratos gentiles durante la época de Ibarra. He sido testigo fiel. Quintín está más allá de toda bandería política, es un auténtico peronista ontológico.
Peronista ontológico, excelente definición del menemismo postmoderno que lo acuna.