Mudas intenciones
Si a uno le parece exagerado (o forzado) lo generacional, puede que reciba el repudio de alguna que otra voz cantante (y desafinada). Si son dos, la cosa va de color púrpura: la literatura argentina, como el sur del conurbano bonaerense, es tierra de nadie.


De Puig, Saer, Lamborghini (por nombrar a algunos) pasamos a Aira, Piglia y Fogwill y ahora a esto, algo se degrada, ¿en donde va a terminar la literatura argentina? ¿Que es lo próximo? ¿un libro de Quintín?
Uy dio con estas notas…como digo en mi blog, serán “inextinguibles”, pero lo notable son los estragos que causan en el ambiente cultural, porque desesperan a todo el mundo que quiere salir en ellas. Ahora me pregunto ¿tan bajo concepto tienen del que compra un libro como para creer que irá detrás de estas operaciones de marketing en busca de los productos de los nombrados? Si es así, si se supone que alguien por enterarse que existe un tal Cucurto y una tal Enriquez a través de estas notas irá a pedirlo a la librería sucede que los lectores -que son cada vez menos- son muy pelotudos. En ese caso todo es pura lógica y no tengo nada que decir, esos lectores tendrán ni más ni menos que los escritores que les corresponden ( que se merecen ).
Ahora cabe otra pregunta ¿Que esperamos que declare un escritor? Te cuento lo que espero yo: las mismas sandeces que declara un actor o un futbolista. No entiendo por qué de un cuentista o novelista se esperan declaraciones que sean la quintaesencia de la reflexión profunda o la maravillosa ocurrencia del humor poético.
Por qué tanta necesidad de reivindicar el peronismo? Asoma el pequeñoburgués.
Obvio PZ, ¿viste alguna vez algo más burgués que un peronista? Aldous Huxley imaginó un “A brave new world” donde todo el mundo era feliz. Hoy eso se cumplió; todo el mundo es peronista.