Utilidad primitiva de los blogs
Como un faro, Nación Apache anticipa la temática en que se enfrentan los suplementos culturales sabáticos de la patria. O mejor, les indica qué es lo importante: en este caso, la novela inédita de Nabokov. Una especie de Santo Grial a punto de ser rescatado, o la maldición eterna para la obra de un escritor maravilloso. Misterio, suspenso, incógnita y angustia en miles de lectores. Los hombres construyen los discursos, algunos con respeto y cierto guiño emocional (al fin, Gianera nos tiene entre sus links); otros, con el desparpajo que la impronta corporativa instala como lengua difamadora: los blogs no existen pero bien que los leemos. Eso me recuerda a los creativos publicitarios argentinos. Voy a pensar, decían, y se pasaban horas mirando los últimos anuarios de publicidad gráfica europea y norteamericana. ¿La inspiración está en otra parte? Los blogs, igualmente, no sirven, apenas son útiles porque desisten de todo servilismo.Upgrade de NGV: La nota sobre Nabokov también la leyó y resignificó (¡qué buen eufemismo!) Página 12.


Bien el ojo avizor. La mediocridad y la lentitud de reflejos de los diarios de tirada masiva son el mejor signo de la muerte de esos dinosaurios de la Galaxia Gutenberg. Siempre están a retaguardia, siempre llegan tarde, siempre disfrazan su patética medianía con fuegos de colores. El desprecio por los blogs habla de su pasión perversa (y su necesidad ontológica) por ellos.