Forros, pero pinchados

Y esto, lamentablemente, creo que es parte del problema. Q y yo no existimos, vivimos en un médano. Somos una especie de parias, de eremitas. Tomás, en cambio, es el señor profesor titular de una cátedra en la universidad, doctor honoris causa, lidera desde hace unos veinte años el popular seminario filosófico de los jueves y está trabajando en política con Binner, el rabino Bergman y no sé quién más. ¿Será acaso que Tomás esta demasiado cerca del poder y las instituciones como para juntarse con dos impresentables como nosotros, dos marginales? ¿Será verdad que Q y yo somos dos fanáticos que ven fantasmas en un país donde está todo bien? Estar aislado es feo. De casualidad me enteré de que a Q lo tildan de macrista, cuando de macrista no tiene nada. Pero el simple rumor quema y vale como certeza. Y como quema, lo más prudente es alejarse. Al parecer, y a falta de otras hipótesis creo que eso es lo que le pasó a Tomás: hoy en día lo más conveniente para la gente respetable y conectada es tomar distancia de este par de talibanes, para usar la palabra que alguien cuyo nombre ya no recuerdo usó en algún medio gráfico para referirse a Q.

Che, no sean maleducados, ¿a quién se le ocurre hacer leña de un par de forros caídos en desgracia? ¿Y si así fuere? ¿No estamos ante un fenómeno de la más secreta alquimia?

“Abraham, en este mismo instante, se está comiendo un pendejo.” (Bambino dixit)

Linda gente, para invitar al bautismo del hijo de Dracul.

~ por OmarG en Noviembre 25, 2007.

13 comentarios to “Forros, pero pinchados”

  1. Ponete contento Omar:

    “…Q y yo somos dos fanáticos lectores de el fantasma en un país…”

    Lo de “marginales” me rompió la cabeza; juro que a partir de mañana dejo de drogarme, de salir a robar, de limpiar vidrios en el semáforo, de parar en la barra brava de Chaca y me mudo definitivamente de la villa.

  2. No dice eso, pero vale la fallida lectura pues ellos se la pasan dando fallos como deidades aburridas.

  3. Noni: se sienten marginales porque nosotros somos el centro.

  4. Parece que a Flavia le falta que le revuelvan el estofado más seguido, o que a Q se le pare. ¿El viagra no llega a la costa? ¿Será por eso que se sienten marginados? Otro método es el utilizado por María Schneider, con un poco de manteca alcanza.

  5. ¿Par de talibanes? ¿Marginales? me parece que tiene una percepción un poquito errada de quienes son o representan, ¿o será que ser paranóico está tan de moda como el estilo K?

  6. Puede que no se hayan peleado nada y sea un culebrón inventado para llamar la atención. El comentario de F sobre que mandaba estadísticas todas las noches a las 9 salvo cuando estaba en avión suena a pedante/ridículo y da una idea del contenido de lo que falta en la larga nota que nada dice. Además, es como que TA nunca les dió mucho bola que digamos, según ella misma cuenta, pero se queja como si hubieran sido mas que hermanos. A mi me suena un poco patético todo. Pero el del problema puedo ser yo.

  7. Culebrón? Flavia está re enojada, alita se va, se movieron los cuadros del living y un par de jarrones cayeron de la mesita estilo imperial. Encima Chacón no aparece, y Montes Bradley se subió a un árbol a ver si ve el humo de Botnia.

  8. ¡ja,ja,ja!…me gusta tu estilo Muriel

  9. [...] cybernética con peleas por el cartel y celos vaya a saber de que tipo son para el olvido, lo imperdible son las repercusiones… por eso siempre recomiendo a Genovese (que además algo ya venía anticipando sobre el [...]

  10. Está agitado el refugio de las estrellas che, quién iba a pensar, se fue el filosofo, cagamos ¿¿ahora que leemos?? Bah, confieso que nunca lei LLP, prefiero mirar la pelea de Piazza con Lucho Avilés…

  11. Hay Tino, esas peleas de pesos pesados y uñas pintadas. ¿Qué dirá janfiloso?

  12. no mezcles a mi tío vlad en puteríos argentinos, o te dará un mordisco (o algo peor, viste que le decían el empalador).
    qué feo.

  13. Puteríos argentinos, buen título para una novela de Juan Forn.

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