El universo OL
Primero, publicar; después, escribir. En sus poemas de 1981, se deslizó la frase hecha insignia de Osvaldo Lamborghini. Ahí también. Requiriendo una elipsis: saltar los pasos desde su cabeza a la publicación, ése calvario demandante que come sus ojos, el escribir, lo que nadie mensura debidamente. Y en alguna forma oscura, el dolor al hacerlo, como intimidad que se potencia: eso que sobra, él mismo, un intermediario hacia la literatura.
(Gracias, Bardamu).


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