El Fantasma muta en Phantom Circus. Desde hoy en el espacio de la Cofradía Radowitzky.
Y que se vayan a pintar publicidad de Ad Sense a Pretoria.

El Fantasma muta en Phantom Circus. Desde hoy en el espacio de la Cofradía Radowitzky.
Y que se vayan a pintar publicidad de Ad Sense a Pretoria.
El espacio de la página escrita tiene mucho de centro sagrado; es distinto a cualquier otro espacio. Es, como en el libro mallarmeano, una imagen del absoluto. Y dentro de él la situación de las palabras modifica nuestra alteridad. Toda una teoría del espacio simbólico se propone en la concordancia, en las simpatías y antipatías de los términos con relación a los blancos, a la noche luminosa del espacio inmaculado. La página blanca es algo más que la concepción simbólica del libro; es una realidad simbólica que alcanza validez de arquetipo creador. Cuenta no sólo en la distribución sino en la significa-ción, en el valor semántico vinculado con la posición de los textos. Existe la posibilidad de una lectura de los blancos, de los silencios, que otorga al poema o a la prosa su verdadero tempo. Algunos autores quieren colocarnos no sólo ante su mera significación sino que pretenden alcanzar el arabesco délfico, cuyo dibujo visivo, independientemente de su significación, nos ensimisme y nos revele.
Hemos leído en la admirable Caída de la Casa Usher que distintas combinaciones de objetos materiales provocan diferentes estados de ánimo en el contemplador. En todo autor gravita la historia del hombre que escribe, del homo faber, demiurgo y vate. Hay una religión del signo: el demiurgo, el pintor, el artesano descifran ese espacio, hallan el motivo de esa nueva constelación compuesta de azar y de infalibilidad.
Héctor Ciocchini, Temas de crítica y estilo, 17 grises.
Los feeds del Google Reader me han sorprendido con una actualización casi siniestra. Tenía en ellos Los cuadernos de Saramago, blog del fallecido Premio Nobel, que en su momento sufrió un promocionado abandono por parte del autor, y luego recibió nuevos aires de su pluma, hasta febrero pasado. Sobre el mismo feed (vale decir, refiriendo a las entradas de aquél blog) hoy me encuentro con que aparecen los posts de Otros cuadernos de Saramago. El dato tenebroso (y como si fuera imprescindible la aclaración) es que a derecha y arriba se lee: Actualización Diaria Fundación José Saramago.
Interesante sería que el espíritu saramagense modificara la estructura recategorizando lo escrito para, como un broche de oro ego-espiritista, dedicarse a la cita literaria de sí mismo.
Si hay algo diverso, plural, múltiple, es aquello que sabemos sin que nadie nos revele su esencia. Tal conocimento proviene de una vivencia íntima, que se inicia en la gestación y deviene con el crecimiento. Por tanto, el párvulo puede comprobar por sí mismo el concepto de existencia: pisar una hormiga, y asociar la postrera inmovilidad a que algo ha dejado de funcionar correctamente, como venía dado. Puede que el retoño le tome el gustito, y con un marco acorde a su curiosidad convertida en obsesión inmadura, el futuro nos depare un encuentro con el ya desarrollado “asesino serial”, un día de julio, cuando la lluvia dificulta salir corriendo por calles laberínticas. Pero dejemos la escena para pesadillas seguidas de una ingesta excesiva. Si usted tiene un hijo en estado de larval inquietud, ¿para qué pasearlo por los peligros naturales? ¿Por qué desarrollar en él la curiosidad quitando tiempo a sus ocupaciones? Alcanza con tomar párrafos de iluminada consistencia, que pueden reafirmar ése saber primero capturado en su plenitud asertiva. Nótese que el lugar común es lo más vulgar de la existencia, una geometría masificadora, capaz de sumir al sujeto en el standard funcional que lo social exige. Y para que la realidad sea un continuo inalterable, para eso, sí, están los fióchotos contemporáneos. Tomen nota y repasen: morir es dejar de existir. Susurren la frase a su engendro mientras duerme, hagan paternidad o maternidad arando la mente de manera subrepticia, será la única manera de abrir las puertas de la brutalidad y lograr un hijo medio. Medio en todo sentido, convengamos.
Cabe preguntarnos cómo el sabio sabe sobre tan definitivo tema, pues aquí aparece enunciando mientras aún existe, cuando él mismo cancela toda posibilidad de regreso de semejante estado final. Rozitchner le debe a la sociedad, a la humanidad toda, que realice la experiencia de si realmente morir es dejar de existir. Ah, si emprendiera tal experimento, nos dejaría un legado maravilloso.
El ratón Mickey y el niño prodigio de la Colección Pequeños Grandes Libros, ed. Abril.
Por favor, si alguien sabe de ellos, escribir a la cuenta de albertolaiseca@gmail.com
También se recomienda visitar la guarida del monstruo.
Gardel, Troilo, Goyeneche, Rivero y menos aún Piazzola, tuvieron el 1% de onda que estos pibes. Y ni hablar de Sandro, El clú del clan, Spinetta, Rodrigo, Pappo y, sí, seamos honestos, el pobre Cerati (Luca no cuenta, era italiano criado en Inglaterra). Toda la historia argentina se basó en comer vacas. El país tiene forma de churrasco y regala a los barcos factoría su fauna marina (previa coima), o camufla en sus productos el negocio del narcotráfico desde la patagonia. En la guerra, los barcos argentinos recularon porque no servían ni para navegar en un estanque. Incluso, Garibaldi pirateó a sus anchas en la cuenca del plata pagando coima a Urquiza. Por tanto, y en honor a Brown, pidamos en la ONU la soberanía de las islas para Irlanda del Norte. Será una manera de ingresar excelente cerveza y scotch por nuestras permeables fronteras.
Me olvidaba: Proyecto Falkland para Todos.
Tan triste como aspirar al mismo premio otorgado al masacrador número uno del planeta es perder la independencia política por un vil billete. Al punto que esto resulta un síntoma previsible, injustificable desde sus premisas pero efectivo al momento de bastardear (y borrar con el olvido, vale decir: desaparecer por segunda vez…) toda memoria sobre el plan sistemático de terror llamado, Plan Cóndor (y dejarlo pendiente, como posible amenaza o retorno inesperado).
Ah, en simultáneo eco contradictorio (o no, más bien aleatorio) el delfín deportivo del presidente del Unasur (¿?) entregó el Premio José Hernández al Camaleón geronte en manos de su hijo Mario Sábato.
Vuelvo y agrego. A todo esto, ¿dónde está Julio López?
O: mutaciones divinas. También, el sutil manejo de un posible enroque con cierta promoción hipermediática. Se lee en Gritos y Susurros de hoy:
En la edición de Ñ de la fecha encontramos que falta un mes para expire el plazo de presentación de originales para el Premio Alfaguara de Novela 2010 (nótese que en lugar del célebre jurado recientemente fallecido ingresa Cozarinsky).
Luego, o en paralela y simultánea erupción, 7garches publica en su blog una nota contra el grupo Vila-Manzano (vale leerse, por qué me quedé sin laburo), más tarde un elogio a Saramago (yo comí fish con él) y, ya en cercanía alarmante con las dos noticias del principio, una defensa de la Suprema Corte, pero, de los ataques sufridos por la oposición política (nada se dice del enemigo acérrimo de Néstor K, hoy carnalizado en la figura de Magnetto).
Una pregunta por fuera de toda esta puesta en escena surge, inevitable, ¿tanto perjudica la inminente puesta en marcha de la Ley de Medios al Grupo Clarín? ¿Estamos en presencia de una mutación periodística lenta y constante porque 7garches no encontró eco en las tropas mediáticas oficialistas?
Falta para noviembre, pero imaginen quién subirá al escenario a buscar otro nuevo premio “empleado del mes”. Ojalá me equivoque.
En vez de cacarear (¿o lo hace para disimular que no hace nada?), la viuda podría ocuparse de mantener los textos de Borges fieles al original. Como dice un amigo, va por el checonato.
¿Se viene El Aleph explicado para neófitos? ¿O reemplazarán los términos “difíciles” por expresiones vulgares del habla televisiva? ¿Serán esos los “cuentos” de Kodama?
Kodama dispara bombas sin rumbo:
¿Para qué? ¿Con qué objeto? ¿Ella en lugar del evocado? ¿Se trata de eso nada más?
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